Ha llegado un punto en mi vida en el que apenas tengo tiempo de jugar, entre el trabajo, mi novia, lo que viene siendo la vida social y las tareas típicas del hogar, cuando tengo un rato para jugar lo que busco es una experiencia intensa rápidamente. Por eso prefiero un juego corto pero intenso (CoD: MW 2, Gears Of Wars 2) que uno largo (Fallout 3).
Por este mismo motivo hace tiempo que no juego a simuladores de conducción, prefiero un Burn Out que un Forza, o un Need For Speed a un GTA (aunque no siempre ha sido así).
Por eso, cuando he visto a Split Second en movimiento no he podido más que babear esperando el momento en el que le pueda echar mano en mayo del 2010.
Árcade puro y duro, velocidad y destrucción.